Es necesario ponerse a pensar para poder decir que es lo que de verdad se quiere escribir, pero hace mucho tiempo que no pienso en realidad.
Solo leo los fragmentos de las cosas que me rodeaban y que ahora no están, porque yo las deseché, ¿de qué me servían? Solo me hacían actuar de manera patética y sin un verdadero motivo. Siempre tratando de moldear a los demás, con palabras crueles escondidas entre supuestas buenas intenciones.
{Lágrimas de cocodrilo}
Desde el último piso, desde el techo, si fuera posible, miraría por el borde del mundo y vería el universo como me pidieron que lo deseara. Y mis ganas se quedan conmigo.
Ya no quiero que nada salga, por eso iré a imaginar que desde la ventana del tercer piso puedo ver más allá de lo que, anteriormente, cualquiera me pidió.