viernes, diciembre 04, 2009

Las piedras tienen cara de felicidad porque su torta es un caparazón de caracol*


Mi mamá no escuchaba lo que le hablaba, no se lo dije despacio. Solo le hablé.
¿Te has fijado en la diferencia?
El día entero, te digo. No, el día entero no. Solo durante unas horas, de estas veinticuatro.
Mi hermana me regaló un libro. Ya lo había leído, pero lo quería tener porque me encanta. Me gusta lo que dice la página ciento sesenta.
Grita.
Yo no tuve torta. Nadie me cantó con la luz apagada y las velitas encendidas. Es el cumpleaños más diferente que he tenido en años. En diez&ocho.
Quiero comer piedras como las cabras del cerro que escalan y escalan y no se caen. Yo si me caigo. Me hago tira las piernas. Me sangran. Me salen costras. Me las saco. Me vuelven a salir. Así siempre. Hasta que quedan las cicatrices.
Y después me las escarbo porque creo que no me duelen, pero si me duelen y solo me doy cuenta después de haber roto todo otra vez.
Letras.
Igual me gustaría tener un montón de lucecitas flotando frente a mi y poder finjir que se me ocurre pedir algo, porque en realidad pido nada, solo miro.
Es que a veces mi cerebro se queda en mute y.
Terevi.
La última vez que me puse a girar terminé tirada en el suelo.
Así como las piedras.


Listening: Jyara Jyara ♫
Mood: Who knows? :amike:
Thinking: You don't want to know xD

0 criticas.-:

Publicar un comentario

Venga, critique, critique.